Día Internacional de los Residuos Electrónicos: cómo hacer más sostenible la tecnología de seguridad y comunicación

Extender la vida útil, dar mantenimiento y renovar de manera estratégica los equipos son algunas de las acciones que pueden ayudar a reducir el impacto de la tecnología.

 

Cada 14 de octubre se conmemora el Día Internacional de los Residuos Electrónicos, una fecha que busca llamar la atención sobre uno de los desafíos asociados al crecimiento tecnológico: ¿qué sucede con los equipos cuando dejan de utilizarse? 

 

En México, el reto es cada vez mayor. De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el país genera alrededor de 1.2 millones de toneladas de residuos eléctricos y electrónicos al año, esta cifra ubica al país entre los países con mayor generación de basura electrónica en el mundo; es el tercero en América, detrás de Estados Unidos y Brasil. Estos residuos pueden contener materiales con valor que pueden recuperarse, pero también componentes que requieren un manejo adecuado para evitar impactos ambientales.

 

El desafío no sólo radica en la cantidad de residuos que se generan, sino también en su disposición final. Se estima que entre el 40 y el 60% termina en rellenos sanitarios, tiraderos a cielo abierto o en sitios donde recibe un manejo inadecuado, lo que equivale aproximadamente a entre 500 mil y 700 mil toneladas. Sin embargo, estos desechos también representan una oportunidad para recuperar materiales y aprovechar recursos: mediante tecnologías formales y modernas de reciclaje, es posible recuperar entre el 70 y el 90% del peso total de muchos equipos. 

 

El crecimiento de soluciones de radiocomunicación, videovigilancia, video wall, pantallas inteligentes y sistemas de alarma ha incrementado la infraestructura tecnológica instalada en empresas, industrias, comercios e instituciones. Estos equipos generan en promedio entre el 15 y el 25% de los residuos electrónicos, por lo que su gestión debe contemplarse durante todo su ciclo de vida, desde su instalación hasta su disposición final. En este proceso, entre el 70 y el 85% de los materiales puede recuperarse, dependiendo de las características de los aparatos y de los procesos de reciclaje empleados.

 

 

La tecnología también se recicla desde antes de desecharse

 

 

Una de las primeras acciones para reducir la generación de residuos electrónicos es extender la vida útil de los equipos. Mantenimiento preventivo, actualización de sistemas, sustitución de componentes y una correcta instalación pueden ayudar a que una infraestructura tecnológica permanezca operativa durante más tiempo.

 

En soluciones de radiocomunicación, por ejemplo, la migración tecnológica no necesariamente significa reemplazar de manera inmediata toda una infraestructura. La evolución hacia sistemas digitales y soluciones con mayores capacidades permite analizar qué equipos pueden mantenerse, cuáles pueden actualizarse y cuáles requieren una sustitución.

 

Esta visión también aplica a los sistemas de videovigilancia. Una infraestructura puede evolucionar mediante la incorporación de nuevas cámaras, almacenamiento, analítica o herramientas de gestión, sin que necesariamente sea necesario sustituir todos los elementos que ya se encuentran funcionando.

 

 

¿Qué hacen las marcas para reducir el impacto de sus equipos?

 

 

La gestión de los residuos electrónicos también involucra a fabricantes y distribuidores. Algunas marcas del sector han desarrollado políticas y acciones relacionadas con el uso eficiente de recursos, el reciclaje y la disposición responsable de sus productos.

 

Icom, por ejemplo, establece dentro de su política ambiental objetivos relacionados con la reducción de residuos y el uso eficiente de recursos, además de trabajar bajo sistemas de gestión ambiental basados en ISO 14001. La compañía también contempla mejorar su tasa de reciclaje de residuos como parte de sus objetivos ambientales.

 

Por su parte, Uniview señala en documentación de algunos de sus equipos que, al finalizar su vida útil, estos deben enviarse a un fabricante o reciclador local que cuente con autorización conforme a las leyes aplicables. En determinados productos también establece un periodo de uso ambiental de hasta 10 años, bajo las condiciones de operación indicadas por el fabricante.

 

Renovar tecnología también puede ser una decisión estratégica

 

Para las organizaciones, la gestión de residuos electrónicos puede comenzar mucho antes de llevar un equipo a reciclar. Elegir soluciones escalables, dar mantenimiento, actualizar cuando sea posible y planear la sustitución de manera gradual permite aprovechar mejor los recursos y evitar reemplazos innecesarios.

 

Esto es particularmente relevante en infraestructura de seguridad y comunicación, donde una renovación tecnológica debe considerar no sólo el costo de los equipos, sino también la continuidad de las operaciones, la compatibilidad con sistemas existentes y las necesidades futuras.

 

La propia Semarnat ha señalado que México necesita fortalecer la valorización, infraestructura, trazabilidad y gestión integral de los residuos, incluidos aquellos asociados con nuevas tecnologías. El Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos (DBGIR) 2026 plantea la economía circular como una vía para mejorar el aprovechamiento de materiales y reducir la presión sobre los recursos.

 

Tecnología con una visión de ciclo de vida

 

El Día Internacional de los Residuos Electrónicos representa una oportunidad para mirar la tecnología desde una perspectiva más amplia. La responsabilidad no comienza cuando un equipo se convierte en residuo: comienza desde la selección de la solución, continúa con su instalación, mantenimiento y actualización, y termina con una disposición adecuada cuando llega el momento de reemplazarla. Para sectores como la radiocomunicación, videovigilancia y seguridad electrónica, adoptar esta visión permite construir infraestructuras que no sólo respondan a las necesidades actuales, sino que también sean más duraderas, escalables y eficientes en el uso de los recursos.